jueves, 16 de octubre de 2014
viernes, 21 de marzo de 2008
La ilusión de un niño
Esta es la historia de Billy, un niño de seis años con una enfermedad terminal. Su madre de solo 26 años estaba absorbida contemplando a su hijo que irremediablemente moriría de leucemia. Aunque su corazón estaba agobiado por la tristeza, tenía una fuerte determinación. Como cualquier madre deseaba que su hijo creciera y realizara sus sueños.
Pero ahora eso ya no era posible para su hijo. Aún así, todavía quería que sus sueños se realizaran. Tomó su mano y le pregunto: “Billy, ¿alguna vez pensaste en lo que querías ser cuando crecieras?”. “Mami, siempre quise ser bombero cuando grande”. La madre se sonrió y dijo: “Veamos si podemos hacer realidad tu sueño”. Ese día, se dirigió a la estación de bomberos. Allí conoció al bombero Bob, un hombre con corazón grande. Le explicó el deseo último de su hijo y le preguntó si era posible darle un paseo alrededor de la cuadra en el carro de bomberos. El bombero dijo: “Podemos hacer algo mejor que eso. Tenga a su hijo listo el lunes a las siete de la mañana y lo haremos Bombero Honorario todo el día. El puede venir a la Estación, comer con nosotros, salir cuando recibamos llamadas de incendios. Si usted nos da sus medidas, le haremos un completo uniforme de bombero.
Tres días mas tarde el comandante recogió a Billy, le puso su uniforme de bombero y lo llevó desde la cama del hospital hasta el carro de bomberos. Billy tuvo que sentarse en la máquina al lado del comandante. Se sentía como en el cielo, un niño feliz.
Hubo tres llamadas y Billy salió en tres carros diferentes. En el paramédico, en la máquina y con el Jefe de Bomberos. Fue noticia impactante en los medios. Habiendo hecho realidad su sueño, con todo el amor y la atención que le fue dada, Billy fue tocado tan fuerte en su corazón, que logró vivir tres meses más de lo previsto por todos los médicos.
Una noche sus señales vitales comenzaron a decaer dramáticamente. El Jefe de Enfermería llamó a los miembros de la familia para que vinieran al hospital. Luego, recordó que Billy era un bombero, así que llamó al Jefe de la Estación y le preguntó si era posible que enviara a un bombero uniformado al hospital para que estuviera con Billy mientras entregaba su alma. El Jefe le dijo: “Haremos algo mejor. Estaremos allí en cinco minutos. Cuando oigan las sirenas sonando y las luces centelleando, anuncien por los altoparlantes que no hay ningún incendio. Es el Cuerpo de Bomberos que va a ver a uno de sus más finos miembros. Y por favor, abran la ventana de su cuarto”.
Cinco minutos mas tarde, un gancho y la escalera del carro de bomberos, llegaron al hospital Por una ventana del tercer piso 16 bomberos entraron al cuarto de Billy. Con el permiso de su mamá, cada uno de ellos con lágrimas en los ojos lo abrazó diciéndole cuánto lo amaban. Con su aliento agonizante, Billy miró al Jefe de los Bomberos y dijo: “Jefe, ¿Soy ahora un verdadero bombero?”. El Jefe le respondió: “Si, Billy, lo eres”. Con esas palabras, Billy sonrió y cerró sus ojos para siempre. Murió en sus brazos.
El amor de los seres humanos por sus semejantes, tal vez no pueda cambiar las leyes naturales de la vida. Pero hará que sueños, como el de Billy, se alcancen a pesar del infortunio.
fabio121@hotmail.com *Consultor en desempeño humano
Pero ahora eso ya no era posible para su hijo. Aún así, todavía quería que sus sueños se realizaran. Tomó su mano y le pregunto: “Billy, ¿alguna vez pensaste en lo que querías ser cuando crecieras?”. “Mami, siempre quise ser bombero cuando grande”. La madre se sonrió y dijo: “Veamos si podemos hacer realidad tu sueño”. Ese día, se dirigió a la estación de bomberos. Allí conoció al bombero Bob, un hombre con corazón grande. Le explicó el deseo último de su hijo y le preguntó si era posible darle un paseo alrededor de la cuadra en el carro de bomberos. El bombero dijo: “Podemos hacer algo mejor que eso. Tenga a su hijo listo el lunes a las siete de la mañana y lo haremos Bombero Honorario todo el día. El puede venir a la Estación, comer con nosotros, salir cuando recibamos llamadas de incendios. Si usted nos da sus medidas, le haremos un completo uniforme de bombero.
Tres días mas tarde el comandante recogió a Billy, le puso su uniforme de bombero y lo llevó desde la cama del hospital hasta el carro de bomberos. Billy tuvo que sentarse en la máquina al lado del comandante. Se sentía como en el cielo, un niño feliz.
Hubo tres llamadas y Billy salió en tres carros diferentes. En el paramédico, en la máquina y con el Jefe de Bomberos. Fue noticia impactante en los medios. Habiendo hecho realidad su sueño, con todo el amor y la atención que le fue dada, Billy fue tocado tan fuerte en su corazón, que logró vivir tres meses más de lo previsto por todos los médicos.
Una noche sus señales vitales comenzaron a decaer dramáticamente. El Jefe de Enfermería llamó a los miembros de la familia para que vinieran al hospital. Luego, recordó que Billy era un bombero, así que llamó al Jefe de la Estación y le preguntó si era posible que enviara a un bombero uniformado al hospital para que estuviera con Billy mientras entregaba su alma. El Jefe le dijo: “Haremos algo mejor. Estaremos allí en cinco minutos. Cuando oigan las sirenas sonando y las luces centelleando, anuncien por los altoparlantes que no hay ningún incendio. Es el Cuerpo de Bomberos que va a ver a uno de sus más finos miembros. Y por favor, abran la ventana de su cuarto”.
Cinco minutos mas tarde, un gancho y la escalera del carro de bomberos, llegaron al hospital Por una ventana del tercer piso 16 bomberos entraron al cuarto de Billy. Con el permiso de su mamá, cada uno de ellos con lágrimas en los ojos lo abrazó diciéndole cuánto lo amaban. Con su aliento agonizante, Billy miró al Jefe de los Bomberos y dijo: “Jefe, ¿Soy ahora un verdadero bombero?”. El Jefe le respondió: “Si, Billy, lo eres”. Con esas palabras, Billy sonrió y cerró sus ojos para siempre. Murió en sus brazos.
El amor de los seres humanos por sus semejantes, tal vez no pueda cambiar las leyes naturales de la vida. Pero hará que sueños, como el de Billy, se alcancen a pesar del infortunio.
fabio121@hotmail.com *Consultor en desempeño humano
El tráfico de influencias
Es época de transición en las administraciones departamentales y municipales. Es evidente la pugnacidad a cualquier precio por alcanzar un cargo ejecutivo de poder. Quienes aspiran a se funcionarios, en muchos casos quizá no tengan el perfil o los méritos; deben apelar a estrategias poco ortodoxas para alcanzar el anhelado puesto. El mecanismo más empleado y sorprendentemente de mejor resultados en este país, son las llamadas “palancas políticas”, antes que el propio talento, la hoja de vida o las virtudes profesionales.
Amén de otros procedimientos similares que poco tienen en cuenta la calificación personal y profesional. Para ilustrar didácticamente como funcionan de manera tan efectiva estas maniobras recordamos a un personaje típico, un clásico viejo ducho en estas lides. Se trata de un gran mercader de nombre Salim, que no se perdía una, experto en hacer negocios perfectos y a tres bandas. Un buen día le propone a su hijo: “Quiero que te cases con una dama que ya escogí”. El hijo extrañado responde: “Pero papá yo quiero escoger a mi esposa”. Salim dice a su hijo en voz baja: “Mi querido hijo ella es nada menos que la hija de Bill Gates”. El hijo maravillado por semejante ofrecimiento, responde: “en ese caso si acepto”.
Entonces Salim se reúne con Bill Gates y le dice: “Bill, ya tengo el marido ideal para su hija”.
Bill Gates responde muy contrariado ante la impertinencia: “Mi hija es aun muy joven para casarse y ante todo, ella sabrá con quien”. Salim dice a Bill Gates, hablándole al oído: “Tal vez mi querido Bill, pero este joven es nada menos que el Vicepresidente del Banco Mundial”. Bill Gates, el hombre más rico del mundo que no quiere perder su puesto analiza que con el Banco Mundial en el bolsillo nadie lo desbancará. Entonces responde: “En ese caso creo que lo podemos arreglar. Haremos una excepción. Convenceré a mi hija para que acepte al chico”.
Finalmente, Salim se reúne con el Presidente del Banco Mundial y le solicita: “Señor Presidente, tengo un joven recomendado para ocupar el cargo de Vicepresidente de este banco”. El presidente muy extrañado y molesto contesta: “Pero ya tengo varios vicepresidentes, inclusive más de los necesarios. Además Ud. No tienen por qué hacerme estas propuestas”.
Salim muy concentrado le dice: “Lo que pasa es que este joven es nada menos que el yerno de Bill Gates”. El Presidente del Banco Mundial rápidamente razona que su banco es el más importante del mundo y debe seguirlo siendo. Con Bill Gates en el bolsillo nada pasará. Entonces finalmente y con una artificial sonrisa, contesta el Presidente: “En ese caso considérelo contratado”. Esta historia asombrosa, derivada de la imaginación humana, puede darse, se está dando y ya se dio en la realidad en muchas ocasiones. El tráfico de las influencias. Refleja el poder de las ambiciones por sobre los principios. En este mundo de locos hasta los más racionales se creen el cuento.
Amén de otros procedimientos similares que poco tienen en cuenta la calificación personal y profesional. Para ilustrar didácticamente como funcionan de manera tan efectiva estas maniobras recordamos a un personaje típico, un clásico viejo ducho en estas lides. Se trata de un gran mercader de nombre Salim, que no se perdía una, experto en hacer negocios perfectos y a tres bandas. Un buen día le propone a su hijo: “Quiero que te cases con una dama que ya escogí”. El hijo extrañado responde: “Pero papá yo quiero escoger a mi esposa”. Salim dice a su hijo en voz baja: “Mi querido hijo ella es nada menos que la hija de Bill Gates”. El hijo maravillado por semejante ofrecimiento, responde: “en ese caso si acepto”.
Entonces Salim se reúne con Bill Gates y le dice: “Bill, ya tengo el marido ideal para su hija”.
Bill Gates responde muy contrariado ante la impertinencia: “Mi hija es aun muy joven para casarse y ante todo, ella sabrá con quien”. Salim dice a Bill Gates, hablándole al oído: “Tal vez mi querido Bill, pero este joven es nada menos que el Vicepresidente del Banco Mundial”. Bill Gates, el hombre más rico del mundo que no quiere perder su puesto analiza que con el Banco Mundial en el bolsillo nadie lo desbancará. Entonces responde: “En ese caso creo que lo podemos arreglar. Haremos una excepción. Convenceré a mi hija para que acepte al chico”.
Finalmente, Salim se reúne con el Presidente del Banco Mundial y le solicita: “Señor Presidente, tengo un joven recomendado para ocupar el cargo de Vicepresidente de este banco”. El presidente muy extrañado y molesto contesta: “Pero ya tengo varios vicepresidentes, inclusive más de los necesarios. Además Ud. No tienen por qué hacerme estas propuestas”.
Salim muy concentrado le dice: “Lo que pasa es que este joven es nada menos que el yerno de Bill Gates”. El Presidente del Banco Mundial rápidamente razona que su banco es el más importante del mundo y debe seguirlo siendo. Con Bill Gates en el bolsillo nada pasará. Entonces finalmente y con una artificial sonrisa, contesta el Presidente: “En ese caso considérelo contratado”. Esta historia asombrosa, derivada de la imaginación humana, puede darse, se está dando y ya se dio en la realidad en muchas ocasiones. El tráfico de las influencias. Refleja el poder de las ambiciones por sobre los principios. En este mundo de locos hasta los más racionales se creen el cuento.
sábado, 1 de marzo de 2008
El derecho a ser peatón
El derecho a ser peatón Fabio Arévalo Rosero MD*
Todas las personas, sin excepción, demandan espacio para desplazarse, pararse, sentarse o correr en áreas comunes. Caminar es un placer, una necesidad, un derecho en todo lugar público para niños y adultos, hombres y mujeres, ricos o pobres, discapacitados y mujeres en embarazo. Cada persona que comparte un lugar con otras requiere de las condiciones de libertad para ir a pie con seguridad, dignidad y sin obstrucciones físicas o abstractas.
La ciudad, el campo, las poblaciones pequeñas y grandes son para andarlas y por supuesto para muchas cosas más. Pero esencialmente para eso, porque lo más natural es caminar. Las demás acciones, que sin duda tienen más complejidad que lo natural, exigen recursos costosos, lo cual aparentemente le dan mayor prestigio a quien los posee.
Pero el camino a la escuela, a la universidad, al parque, la tienda, la iglesia, el trabajo y a donde vaya alguna persona acompañada o con su pensamiento nada más; es frecuentemente inseguro, incómodo y humanamente denigrante. Muchos casos eliminan las condiciones de suficiencia, proporción, continuidad y seguridad para el tránsito de personas a pie. Ceden el área y la funcionalidad de preferencia al vehículo motorizado y otros usos.
El diseño y evolución de las ciudades en los últimos 100 años no se hizo a escala humana, muy a pesar de grandes urbanistas como Jan Ghel y de otros líderes visonarios, que entienden muy bien el concepto legítimo de ciudad. La ausencia de la consideración seria, real, suficiente del peatón se nota. Sin la oportunidad del disfrute del acto de caminar y de cubrir sus necesidades de andar a pie, e incluso en bicicleta de manera digna y segura.
No se incluyó de manera satisfactoria, aspectos relativos al peatón y el diseño urbano a escala humana. Aunque muchos planificadores buscan hacerlo desde la más profunda ortodoxia, la sociedad civil exige una revolución moderna con la toma y recuperación del espacio público para la gente. Son las jornadas de resistencia civil pacífica como los “critical mass” que han ayudado en la transformación de los asentamientos urbanos. Que gran diferencia entre el ser y el parecer. No cabe duda, muchas veces las apariencias engañan, ya que estos cambios exigen compromiso serio y sincero de acompañamiento a la gente.
Andar a pie en el espacio público es común a cada persona libre, caminar en la calle, la plaza es inherente al ser humano. En nuestras ciudades se ha olvidado que cada ciudadano es un peatón, que hay más personas que carros, más viandantes que votantes, y carecemos de suficientes normas especificas que aborden de raiz la solución al problema del peatón. En nuestro medio, es mayor la tendencia a resolver los grandes problemas de pequeños grupos de ciudadanos, de minorías; tal vez es ésta la causa, en cierta forma, de dichos grandes problemas, la desatención al ciudadano. Ha sido preferible para algunos políticos vivir en la nube del poder que cumplir con su deber, servir a la gente.
fabio121@gmail.com *Consultor Ecoplan International
Todas las personas, sin excepción, demandan espacio para desplazarse, pararse, sentarse o correr en áreas comunes. Caminar es un placer, una necesidad, un derecho en todo lugar público para niños y adultos, hombres y mujeres, ricos o pobres, discapacitados y mujeres en embarazo. Cada persona que comparte un lugar con otras requiere de las condiciones de libertad para ir a pie con seguridad, dignidad y sin obstrucciones físicas o abstractas.
La ciudad, el campo, las poblaciones pequeñas y grandes son para andarlas y por supuesto para muchas cosas más. Pero esencialmente para eso, porque lo más natural es caminar. Las demás acciones, que sin duda tienen más complejidad que lo natural, exigen recursos costosos, lo cual aparentemente le dan mayor prestigio a quien los posee.
Pero el camino a la escuela, a la universidad, al parque, la tienda, la iglesia, el trabajo y a donde vaya alguna persona acompañada o con su pensamiento nada más; es frecuentemente inseguro, incómodo y humanamente denigrante. Muchos casos eliminan las condiciones de suficiencia, proporción, continuidad y seguridad para el tránsito de personas a pie. Ceden el área y la funcionalidad de preferencia al vehículo motorizado y otros usos.
El diseño y evolución de las ciudades en los últimos 100 años no se hizo a escala humana, muy a pesar de grandes urbanistas como Jan Ghel y de otros líderes visonarios, que entienden muy bien el concepto legítimo de ciudad. La ausencia de la consideración seria, real, suficiente del peatón se nota. Sin la oportunidad del disfrute del acto de caminar y de cubrir sus necesidades de andar a pie, e incluso en bicicleta de manera digna y segura.
No se incluyó de manera satisfactoria, aspectos relativos al peatón y el diseño urbano a escala humana. Aunque muchos planificadores buscan hacerlo desde la más profunda ortodoxia, la sociedad civil exige una revolución moderna con la toma y recuperación del espacio público para la gente. Son las jornadas de resistencia civil pacífica como los “critical mass” que han ayudado en la transformación de los asentamientos urbanos. Que gran diferencia entre el ser y el parecer. No cabe duda, muchas veces las apariencias engañan, ya que estos cambios exigen compromiso serio y sincero de acompañamiento a la gente.
Andar a pie en el espacio público es común a cada persona libre, caminar en la calle, la plaza es inherente al ser humano. En nuestras ciudades se ha olvidado que cada ciudadano es un peatón, que hay más personas que carros, más viandantes que votantes, y carecemos de suficientes normas especificas que aborden de raiz la solución al problema del peatón. En nuestro medio, es mayor la tendencia a resolver los grandes problemas de pequeños grupos de ciudadanos, de minorías; tal vez es ésta la causa, en cierta forma, de dichos grandes problemas, la desatención al ciudadano. Ha sido preferible para algunos políticos vivir en la nube del poder que cumplir con su deber, servir a la gente.
fabio121@gmail.com *Consultor Ecoplan International
Proceder de leñador
Los grandes maestros nos enseñan a entendernos a través de nuestras propias historias recreadas en didácticas presentaciones. El fabulista francés Esopo desarrolló una especial habilidad para descifrar el comportamiento humano. Lo hizo a través de la literatura narrando situaciones particulares de actuaciones equivocadas o contradictorias para la convivencia en una serie de sencillos cuentos. Buscaba dar una orientación sobre el comportamiento que se supondría es el apropiado, dejando al final lo que se conoce como una moraleja.
Sus cordiales diatribas dejaban lecciones para enriquecer nuestro proceder, haciéndolo con sutileza y cierta ficción como poner a hablar a los animales. En una de ellas, cuenta Esopo que una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores pero se encontró con la cabaña de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
Casi de inmediato llegaron los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra. Este con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido. Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y se confiaron únicamente en lo dicho con la palabra. La zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada.
El leñador le reprochó por qué a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias. La zorra respondió: “Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo”.
Aquí cabe la moraleja: “No niegues con tus actos lo que pregonas con tus palabras”.
Esta interesante y sencilla fábula de Esopo nos permite evaluar cuánta gente hay a nuestro alrededor que parecieran destruir con los pies lo que con tanto trabajo les cuesta edificar con sus manos. Cuánta gente hay en nuestro medio de proceder incoherente que cuando están al lado de líderes legítimos dicen estar a favor de las personas, pero con su actuar comercial y mercantilista defienden intereses individuales en detrimento de los derechos constitucionales de la mayoría. Eso se llama inconsistencia.
Pregonan la defensa y oportunidades `para niños y jóvenes, pero practican la exclusión del espacio público, del derecho de la gente. Un derecho a construir una ciudad más humana, equitativa y sostenible. Lamentablemente esto ocurre con dirigentes débiles y pusilánimes, nunca líderes, que se dejan utilizar de falsos y desesperados orientadores de opinión.
Los derechos de los niños, de los jóvenes y de los más vulnerables prevalecen sobre los derechos de las minorías privilegiadas. Exigen respeto Ello acontece con individuos que de alguna manera, no han podido decidir qué camino tomar y asumen una posición de doble moral. Es evidente que necesitamos tomar decisiones y entonces, ser consistentes en nuestras acciones. Y que estas respalden la intención de nuestro corazón. Lo contrario es asumir la postura del “leñador de Esopo, sin criterio para tomar una resolución coherente.
fabio121@gmail.com *Consultor en desempeño humano
Sus cordiales diatribas dejaban lecciones para enriquecer nuestro proceder, haciéndolo con sutileza y cierta ficción como poner a hablar a los animales. En una de ellas, cuenta Esopo que una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores pero se encontró con la cabaña de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
Casi de inmediato llegaron los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra. Este con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido. Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y se confiaron únicamente en lo dicho con la palabra. La zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada.
El leñador le reprochó por qué a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias. La zorra respondió: “Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo”.
Aquí cabe la moraleja: “No niegues con tus actos lo que pregonas con tus palabras”.
Esta interesante y sencilla fábula de Esopo nos permite evaluar cuánta gente hay a nuestro alrededor que parecieran destruir con los pies lo que con tanto trabajo les cuesta edificar con sus manos. Cuánta gente hay en nuestro medio de proceder incoherente que cuando están al lado de líderes legítimos dicen estar a favor de las personas, pero con su actuar comercial y mercantilista defienden intereses individuales en detrimento de los derechos constitucionales de la mayoría. Eso se llama inconsistencia.
Pregonan la defensa y oportunidades `para niños y jóvenes, pero practican la exclusión del espacio público, del derecho de la gente. Un derecho a construir una ciudad más humana, equitativa y sostenible. Lamentablemente esto ocurre con dirigentes débiles y pusilánimes, nunca líderes, que se dejan utilizar de falsos y desesperados orientadores de opinión.
Los derechos de los niños, de los jóvenes y de los más vulnerables prevalecen sobre los derechos de las minorías privilegiadas. Exigen respeto Ello acontece con individuos que de alguna manera, no han podido decidir qué camino tomar y asumen una posición de doble moral. Es evidente que necesitamos tomar decisiones y entonces, ser consistentes en nuestras acciones. Y que estas respalden la intención de nuestro corazón. Lo contrario es asumir la postura del “leñador de Esopo, sin criterio para tomar una resolución coherente.
fabio121@gmail.com *Consultor en desempeño humano
Gobernar, sirviendo en equipo
Gobernar, sirviendo en equipo Fabio Arévalo Rosero MD*
Un equipo es un número pequeño de personas con habilidades complementarias comprometidas con un propósito común. Tienen en conjunto una serie de metas de desempeño y un método de trabajo, del cual todas ellas son mutuamente responsables. Los equipos sin metas se convierten en un comité más.
Hoy los líderes y gobernantes, para conducir y regir los destinos de una comunidad, deben ser más visionarios que estrategas, más agente de cambio y servidor que ingeniero o arquitecto, más conductores que narradores. Y más que operativos deben ser brillantes soñadores con un profundo conocimiento de su medio.
El alto dirigente debe tener una visión global, una macrovisión de las cosas para captar lo esencial y dejar a sus colaboradores y a los especialistas la microvisión para captar los detalles. Una visión es un futuro realista, creíble y atractivo para su organización. Es una idea tan motivadora que en efecto, hace que el futuro arranque en segunda, incentivando las habilidades, talentos y recursos necesarios para que esta se materialice.
El éxito de un buen gobernante está en la capacidad de liderazgo que pueda desplegar para influir positivamente en la gente de su sector. Pero ello es posible cuando se apoya en un buen equipo integrado por una especie de sabios o especialistas. Sacar adelante un conjunto de estrategias y un plan de gobierno requiere del apoyo, los conocimientos y la energía de un grupo de gente que los acompañe, con valores compartidos, con ideales comunes, más allá de las diferencias que inevitablemente existirán.
El poder de un gobernante se deriva principalmente de la capacidad de inspirar a los demás. Todos nos necesitamos unos a otros para llevar a cabo las ambiciones. La inspiración provocada en la gente genera un fuerte estímulo para una participación ciudadana legítima. Y esto es independiente de la mera motivación. La palabra “motivación” solo ha servido para vender libros y conferencias. No se trata de “motivar” sino de equipar a las personas con las habilidades y conocimientos necesarios para autoinspirarse. Es entregarle las herramientas a cada individuo para que active sus fortalezas pesuadiéndolo a tomar riesgos y decisiones apropiadas.
Esto no se logra creando seguidores, como en el caudillismo, sino implementando un sentimiento generalizado de liderazgo. Antes de pensar en como motivar, se debe comenzar por no desmotivar para mantener el entusiasmo. En un futuro cercano el mundo será de los apasionados, de quienes estén inspirados, será de aquellos que no sólo cuenten con grandes caudales de energía sino que puedan transmitir esa energía a quienes están a su alrededor. Es el modelo del líder o gobernante posmoderno, con visión, que tiene como principio una alta capacidad de servicio, trabajando en equipo.
fabio121@gmail.com *Consultor en desempeño humano
Un equipo es un número pequeño de personas con habilidades complementarias comprometidas con un propósito común. Tienen en conjunto una serie de metas de desempeño y un método de trabajo, del cual todas ellas son mutuamente responsables. Los equipos sin metas se convierten en un comité más.
Hoy los líderes y gobernantes, para conducir y regir los destinos de una comunidad, deben ser más visionarios que estrategas, más agente de cambio y servidor que ingeniero o arquitecto, más conductores que narradores. Y más que operativos deben ser brillantes soñadores con un profundo conocimiento de su medio.
El alto dirigente debe tener una visión global, una macrovisión de las cosas para captar lo esencial y dejar a sus colaboradores y a los especialistas la microvisión para captar los detalles. Una visión es un futuro realista, creíble y atractivo para su organización. Es una idea tan motivadora que en efecto, hace que el futuro arranque en segunda, incentivando las habilidades, talentos y recursos necesarios para que esta se materialice.
El éxito de un buen gobernante está en la capacidad de liderazgo que pueda desplegar para influir positivamente en la gente de su sector. Pero ello es posible cuando se apoya en un buen equipo integrado por una especie de sabios o especialistas. Sacar adelante un conjunto de estrategias y un plan de gobierno requiere del apoyo, los conocimientos y la energía de un grupo de gente que los acompañe, con valores compartidos, con ideales comunes, más allá de las diferencias que inevitablemente existirán.
El poder de un gobernante se deriva principalmente de la capacidad de inspirar a los demás. Todos nos necesitamos unos a otros para llevar a cabo las ambiciones. La inspiración provocada en la gente genera un fuerte estímulo para una participación ciudadana legítima. Y esto es independiente de la mera motivación. La palabra “motivación” solo ha servido para vender libros y conferencias. No se trata de “motivar” sino de equipar a las personas con las habilidades y conocimientos necesarios para autoinspirarse. Es entregarle las herramientas a cada individuo para que active sus fortalezas pesuadiéndolo a tomar riesgos y decisiones apropiadas.
Esto no se logra creando seguidores, como en el caudillismo, sino implementando un sentimiento generalizado de liderazgo. Antes de pensar en como motivar, se debe comenzar por no desmotivar para mantener el entusiasmo. En un futuro cercano el mundo será de los apasionados, de quienes estén inspirados, será de aquellos que no sólo cuenten con grandes caudales de energía sino que puedan transmitir esa energía a quienes están a su alrededor. Es el modelo del líder o gobernante posmoderno, con visión, que tiene como principio una alta capacidad de servicio, trabajando en equipo.
fabio121@gmail.com *Consultor en desempeño humano
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